Lo vivido
Nos reunimos con el grupo y realizamos la pregunta disparadora: ¿Cómo podemos orientarnos y movernos por un lugar para conocerlo y cuidarlo? Todo esto con la intención de introducirlos y prepararlos para la primera salida al Arboretum Lussich.
Aprendimos a leer una brújula, ubicamos los puntos cardinales y conocimos el NW, NE, SW y SE. Apreciamos qué parte de Oriente podíamos destacar hacia cada punto cardinal.
Además, aprendimos técnicas de orientación como el reloj solar, las estrellas y constelaciones, la medición de los puntos cardinales y la cantidad de luz solar restante a partir del uso de las manos, y elementos de orientación tales como el sentido visual, puesto al servicio de la supervivencia, en sintonía con vivir en la naturaleza.
Dividimos el grupo en subgrupos. Se definieron roles de participantes con los que todos pudieran estar de acuerdo y que fueran rotativos. Además de brújula, utilizamos mapas, lápiz y otros materiales. Los roles asignados fueron: navegante (brújula), cartógrafo (mapa), observador/a de naturaleza y registrador/a.
Definimos distintas misiones de exploración: ubicar un punto cardinal específico, definir un lugar de Oriente como base de cada subgrupo, seguir un camino con todo el grupo unido sin dejar ningún integrante atrás, jugar con las distancias y reconocer diferentes especies de la naturaleza.
Para finalizar, realizamos un intercambio de registros y apreciaciones entre los grupos. Para bajar, utilizamos una dinámica grupal de ecosistema a partir de imágenes y lana.