Lo vivido
Resumen del encuentro 1
Fecha: 5 agosto
Qué alegría volver a encontrarnos!
El bosque nos recibió con algunas gotas de lluvia y un paisaje húmedo, pero eso no fue impedimento para disfrutar de nuestra aventura. Al contrario, la lluvia nos permitió descubrir nuevos detalles y observar cómo el bosque se transforma.
Comenzamos nuestra caminata hacia el Cráter, un espacio nuevo para los niños. En el camino y al llegar nos esperaba un gran desafío: cruzar los puentes colgantes. Con mucha valentía, los niños se animaron a recorrerlos a su propio ritmo, acompañados de las adultas, confiando y disfrutando de la emoción que propone este rincón tan especial del bosque.
Luego compartimos nuestra ronda de encuentro. Sobre cada tronquito los esperaba una sorpresa muy especial: una fotografía de cada uno de ellos. Al encontrarse con su imagen, se reconocieron, buscaron a sus amigos y también pudieron descubrir quiénes habían faltado ese día.
Nos saludamos, nos presentamos y nos dimos la bienvenida con una dinámica de movimiento.
También recibimos una visita muy especial: el títere sapo, quien nos presentó la Caja del Bosque. Dentro de ella descubrimos algunos elementos naturales que nos ayudarán a recordar los acuerdos que nos acompañarán durante todo el proyecto. La piña nos habló del cuidado del bosque, la rama de la importancia de permanecer cerca del grupo y la corteza del cuidado hacia nuestro propio cuerpo y el de los demás.
Además, conocimos al Palo de la Palabra, un objeto que nos acompañará en cada encuentro. Con él aprendimos que cuando alguien lo sostiene tiene algo importante para compartir, mientras los demás escuchamos con atención. Uno a uno fuimos diciendo nuestros nombres.
Así dimos comienzo a nuestro primer módulo: “Los árboles nos sostienen”, una invitación a acercarnos a los árboles para conocerlos, observarlos y descubrir todo lo que nos ofrecen.
Nos dividimos en dos grupos para recorrer y explorar distintos rincones del bosque. Con nuestros mapas como guía, fuimos observando y completando con dibujos los espacios que habitamos, reconociendo senderos, puentes, árboles, insectos, espinas, cuevitas hechas con ramas, etc.
A lo largo de la exploración comenzamos a descubrir algunas de las partes de los árboles y su importancia. Conversamos sobre las raíces y aprendimos que, a través de ellas, los árboles obtienen el agua y se alimentan. También observamos las cortezas, comparando sus texturas, colores y formas. Descubrimos que algunos árboles tienen flores y otros producen coquitos, y nos sorprendimos al encontrar pequeños insectos que utilizan los troncos como refugio y las hojas como alimento.
La lluvia también nos regaló algunos descubrimientos: observamos que los troncos mojados se vuelven más oscuros y que el Cráter, rodeado de eucaliptos, tiene un aroma muy particular que nos invitó a detenernos y sentir.
Fue una jornada llena de observación, sorpresas, preguntas y descubrimientos que iremos profundizando con cada encuentro.
Debido al clima y a los tiempos de la jornada, realizamos un cierre diferente al planificado. Nos reunimos para pintar colectivamente los mapas construidos durante la exploración y compartimos una ronda de despedida en la Semilla, donde recordamos algunos de los momentos más significativos de esta gran aventura. La actividad prevista para el cierre será retomada en nuestro próximo encuentro, continuando así este hermoso recorrido junto a los árboles.